Valga Matria. Prólogo de Claudia Gotta

Octubre se marcha con dolor. Desalojos y represión han teñido a NuestraMatria en estos días, y entonces, el releer estos versos tiene, hoy, otra urgencia.

La tierra herida, la tierra que duele adentro de nosotros,  se transfigura en la necesaria re/existencia de los pueblos, frente al colonialismo brutal y asesino que sigue mercantilizando la vida.

En Valga Matria, la Memoria resulta una herramienta eficaz a la hora de diseñar futuros posibles.  

Vale la alegría entonces, de retornar a la plaza de un pueblo y rememorar las horas de la siesta, con amigos y aventuras, para fortalecer el alma y regresar al sueño popular de aquellos días.

Elevarnos al cielo, colgado de algún barrilete, en el que diarios y trapos viejos  se conjugan con caña, sisal y engrudo, para colearle a la suerte, y ganarle al viento.

Y así desde lo alto, volver a recorrer los campos y los obrajes, cuando la mutación transgénica aún no había hecho mella en estas tierras, y el trigo era pan y había vida y trabajo en esos surcos.

También recorrer un camino reivindicatorio de quienes lucharon, y luchan, frente a los adalides del Capital y del Mercado, esos que enfrentaron, y enfrentan, a quienes enferman el río y el monte. Y así no olvidar/nos de los pueblos Che, ni de Santiago.

La ignominia de los patrones y la libertad negada a los jornaleros de tiempo completo, las resistencias, las pérdidas y la esperanza de los pueblos que marchan, todo está sentipensado en estos escritos; en un decir que convoca a Fanon, a Fierro y a Tejada.

Dolores, explotación  e injusticia son poéticamente denunciados, por  Miguel , en estos versos  que, como él mismo dice,  son en su mayoría  poemas apurados y chuecos , esos que más le agradan.

Leerlos me ha traído emotivas y fuertes reminiscencias de aquel paisaje perdido del campo de mi infancia y de los relatos de mi padre, quien fue peón desde los seis años empuñando el arado en los campos de otros, teniendo como únicos compañeros un caballo ajeno y su perro.

Gracias, por ese retorno y recordo/recodo, poeta y amigo.

Gracias,  también,  por el grito acusador y por la alabanza al pan, por la denuncia a la injusticia apatronada, y por ponderar la esperanza con la que podremos labrar la soberana dignidad, al decir: 

En la parte del país más Matria
del paisaje más nuestro
de los nosotros pueblo
en la parte más agreste
y menos ensojada,
la hierba prístina espera,

y lento,
avanza.

Claudia A Gotta

Rosario, ciudad del río marrón, 31 de octubre de 2020

Entrevista: Miguel Catalá

¿Qué libro es este entre tu producción? ¿Cuándo empezaste con la poesía?

Empecé a tener voluntad de publicar poemas en la década del 90. Tuve la suerte de que publicarán un reportaje a Lautaro Murua en el diario nuevo sur donde los dos criticabamos a Menem por el indulto. Entonces con poemas de campo y de ciudad como te gusta verlos a vos y con la ayuda de Vicente Zito Lema hice mi primer libro de poemas y relatos a los que llamamos «Visiones cotidianas». El libro es de 1993 editado por Fin de Siglo y se llama «16 poemas en agosto y visiones cotidianas » e intenta ser un reconocimiento a las víctimas de Trelew y un intento de demostrar las razones tanto de ellos como de las bestias. Es un libro duro, escrito a cuña. 


¿Te consideras un autor híbrido? o sos dos autores? cuando hablas del campo o de la ciudad, tenes los dos registros, pero no sé si cuando te parás frente a la idea, lo haces pre-direccionando hacia dónde lo vas a llevar.

En realidad tengo varios registros que van desde el respeto absoluto a los intentos democratizadores de nuestra sociedad como lo fue Alfonsín hasta las posiciones constitutivas de mi pensamiento : el marxismo leninismo y pasando ineludiblemente – por historia familiar y por conocer la historia argentina (leída y vivida) – por el peronismo. De allí la mistura permanente de las experiencias siempre renovadas en las zonas rurales con el café y la lluvia rosarinas. También me gusta agasajar si se permite con mis poemas a las personas que sostienen regiones de nuestro país con su cuerpo con sus ideas y desafíos y esperanzas y lugares de otros países que he podido conocer.


¿Como ves el panorama de la poesía santafesina contemporánea? Hay producción, hay canales?Hay un mercado, una audiencia? o como pasa con cierta música el público son otros intérpretes que acompañan al colega…

Tengo la suerte de estar por otras escrituras en el grupo de ESTACIÓN CINE que coordina el poeta Sergio Fuster, allí hay un grupo de contención . Los textos que más se leen creo que son los ensayos. La poesía, me parece, solo está trascendiendo si se convierte en canción. Igual a mi me va bien en las presentaciones porque me rodean amigos entre los cuales hay también músicos. Alguna vez he sido invitado a ferias. También acompaña mucho el periodismo.


Hablemos de este ùltimo libro ¿Por qué Matria?

VALGA MATRIA está en línea con MATRIA ( Gotica 2019) y con CAE LA TARDE (independiente y urgente 2015) Matria es el intento de recuperación , el volver a levantarse de la tarde caída y soterrada por el neocolonialismo explícito que dejó una sociedad maltrecha y un territorio devastado. Y Valga Matria refuerza y mejora a Matria. Es una invitación al renacimiento de la esperanza. En Matria me acompaña desde el prólogo Héctor Fernández y en Valga MATRIA Claudia Gotta (APDH) y Sergio Gioacchini editor que acepto con ganas ser también prologuista. CAE LA TARDE lo escribí solo porque es muy doloroso. 


Sos un autor prolífico, publicas mucho. Esto tiene que ver con tu carÁcter de militante que sentís necesidad de ir dando cuenta en tu obra de las cosas que pasan? ¿Hay una intención de acción política en el acto de la publicación?

Absolutamente

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